Banco de alimentos

En una nave industrial de MercaPalma se encuentra la sede del Banco de Alimentos. En ella, desde las 9 de la mañana y de lunes a viernes, se puede ver un ajetreo constante de coches que cargan lotes de comida. Leche, aceite, conservas en lata, garbanzos, pasta o arroz son algunos de los alimentos más comunes. Son las entidades beneficiarias, organizaciones, asociaciones o colectivos en riesgo de exclusión o que reúnen a personas que se encuentran en el umbral de pobreza, que una vez han pasado el filtro de la entidad de la Conselleria de Serveis Socials del Govern de les Illes Balears, reciben una cantidad de kilos de comida procedente del Banco de Alimentos de Mallorca (BAM).
El Banco de Alimentos reparte al año alrededor de 2 millones de kilos de comida entre las entidades más necesitadas.
El objetivo es abastecer a personas necesitadas prescindiendo de toda ideología política, religiosa y económica. Y a la vez, contribuir contra el hambre distribuyendo los alimentos de forma justa de acuerdo con las necesidades de cada entidad.

HISTORIA DE LOS BANCOS DE ALIMENTOS

El primer banco de alimentos nació en Estados Unidos a mediados del siglo XX, concretamente en la ciudad de Fénix (Arizona), por iniciativa de un profesional estadounidense, John Van Hengel, que se percató de la cantidad de alimentos que se desperdician en las grandes superficies y en tiendas de alimentación.

Reconozco que una de las decisiones más importantes de mi vida fue cuando surgió la idea de colaborar con el Banco de Alimentos de Mallorca. Desde entonces, hace ya de eso muchos años, lo que recibo es mucho más de lo que doy.

Carmen Sureda Moragues • Voluntaria y Presidenta del BAM

La idea cuajó en la fundación del primer Banco de Alimentos en 1967, el St. Mary’s Food Bank, posteriormente otro muchos se crearon en EEUU y Canadá. En 1984 esta iniciativa llegó a Europa, concretamente a Francia, continuando su expansión en otros muchos países, entre ellos España, donde en 1989 se creaba nuestro primer Banco en la ciudad de Barcelona.

El Banco de Alimentos de Mallorca (BAM) se fundó en 1995 gracias a la tenacidad, entusiasmo y trabajo de un grupo de personas de muy distintos orígenes. En un principio estuvo ubicado en una lonja de la calle Bala Roja, aunque años más tarde se trasladó a Mercapalma, donde está ubicado actualmente.

En sus 21 años de existencia el BAM ha sufrido una importante transformación ya que si en sus inicios, en 1995, donaba a pocas entidades, en la actualidad son más de 120 entidades beneficiarias que a su vez atienden a unas 26 mil personas.

Después de jubilarme y a través de un conocido fui a visitar el Banco de Alimentos. Ahora llevo siete años colaborando en él y siento más que nunca que con mi jubilación no terminó mi trabajo. Hay mucho más por hacer en mi vida.

Voluntario anónimo

Los voluntarios que están aquí hoy son personas activas, en su mayoría jubiladas. Todas ellas, dotadas todas de una gran humanidad. En el transcurso de su vida desarrollaron trabajos variopintos y ahora aportan desinteresada y altruistamente su experiencia para que el Banco pueda cumplir satisfactoriamente su labor social en beneficio de los más necesitados. En total son unas 33 personas que acuden cada mañana a esta nave para organizar el almacenaje y distribución de todo lo que reciben. Tratar con ellas es una lección de solidaridad, piedad y compasión, valores que a veces suenan muy lejanos en las sociedades más desarrolladas.
El Banco de Alimentos recibe productos del Fondo de Ayuda Europea, de grandes superficies y de tiendas de alimentación que en la isla suman un total de 77 entidades. Son empresas que de forma constante y periódica entregan alimentos y productos de primera necesidad, mejoran su responsabilidad social corporativa y ejercen una labor solidaria excelente.

Hoy en día el Banco no solo acepta productos en conserva y de primera necesidad, sino que productos de higiene o alimentos frescos son también bienvenidos y son de gran ayuda en muchos colectivos.

Xisco Cañellas •Voluntario y DirCom del BAM

El BAM ejerce labores de información a la ciudadanía, recibiendo visitas escolares y organizando conferencias pero es sin duda en la gran Operación Kilo donde esta labor de concienciación toma más visibilidad. EL 1 y el 2 de diciembre más de 1000 voluntarios se desplegarán en diferentes puntos de las isla animando a particulares y empresas a aportar excedentes y alimentos. Según Jesús Quilis, un piloto jubilado y coordinador de estas operaciones, estos alimentos representan casi el 50% de los recursos de la organización y de cada año se superan las cifras anteriores. Por ello, animan a particulares y a empresas a entregar unas horas de su tiempo a ejercer esta gran labor social.

Nuestra sociedad es muy consciente del acuciante problema de precariedad que sufren muchos vecinos y su respuesta par apaliar el problema es sencillamente digna de elogio y agradecimiento.

Jesús Quilis Cortés • Voluntario y Coordinador Operación Kilo

 

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